Se expresa gratitud por las bendiciones de la semana, como buenas notas de los hijos, comida caliente y un techo, y se desea que todos los argentinos puedan tener la misma estabilidad.
Se anhela que la alegría del mundial se extienda a todos los hogares, permitiendo a las personas llegar a fin de mes, pagar el alquiler, darse gustos y disfrutar de las cosas básicas de la vida como comer afuera o tomar un mate.