El programa Duro de domar analizó los recientes viajes del presidente Javier Milei, sugiriendo que ocultan un trasfondo económico y de promoción de actividades privadas.
Se planteó la hipótesis de que movimientos de criptomonedas vinculados a personas cercanas al presidente coinciden con estos viajes. Además, se cuestionó la necesidad de que Milei realice publicidad de actividades privadas a través de su cuenta de Twitter, señalando que esto tiene un valor económico considerable y podría constituir un delito si se comprueba.
Los panelistas señalaron que la mayoría de los viajes no correspondieron a reuniones oficiales o bilaterales, sino que incluyeron actividades privadas y reuniones empresariales, todo esto financiado con fondos públicos. Se mencionó el caso de Adorni y un viaje pagado por un amigo, como ejemplo de una práctica que se estaría naturalizando.