Ousmane Dembélé se ha consagrado como la figura del partido entre Francia y Noruega, anotando un triplete y mostrando su mejor versión. Tras un inicio de carrera prometedor en el Borussia Dortmund, Dembélé ha alcanzado un nivel superlativo en el Paris Saint Germain.
Su versatilidad y capacidad para jugar en diferentes posiciones, así como su habilidad para desequilibrar y definir, lo convierten en un jugador clave para Francia. La combinación de su talento individual con el potencial ofensivo del equipo francés lo hace un rival temible.