Se cuestiona la cobertura de la televisión pública venezolana tras el terremoto, señalando que, en lugar de mostrar imágenes de la zona de desastre, se limita a difundir reuniones de Delcy Rodríguez con autoridades militares. Se sugiere una posible censura o un enfoque que prioriza el interés del partido político sobre la información a la ciudadanía.
A diferencia de otros países donde los medios públicos habilitan sus pantallas para informar sobre la realidad de las tragedias y la solidaridad ciudadana, en Venezuela se percibe una falta de transparencia. La cobertura se centra en comunicados oficiales y evita mostrar el alcance del desastre y la desesperación de la población.