Las declaraciones de Claudio Barrelier y su pareja, Marianela, sobre la noche del crimen de Agostina presentan marcadas similitudes y una precisión que la fiscalía considera sospechosa, sugiriendo que podrían estar "guionadas".
Marianela relató que Claudio jugó a la Play Station con su hija mientras cenaban. Posteriormente, él salió a pedir dinero para un remisero y regresó en menos de 20 minutos. La fiscalía investiga estas declaraciones por posibles incongruencias y por la aparente coordinación entre ambos, lo que podría indicar un intento de encubrimiento.
La defensa de Barrelier sostiene que Agostina fue buscada por un auto rojo por su amigo Franco, y que Claudio regresó a cenar. Sin embargo, la fiscalía considera que la precisión en los detalles, como la mención de las empanadas, y la aparente coincidencia en los relatos de ambos, levantan sospechas sobre la veracidad de sus testimonios.