La disposición de los ambientes en la casa de Barrelier, donde presuntamente ocurrió el crimen de Agostina, ha cambiado la perspectiva de la investigación. Se revela que Barrelier, la exmujer y la hija no estaban en sectores separados de la casa, sino a solo dos metros de distancia.
Este nuevo escenario obliga a reformular la investigación y a indagar de manera diferente, considerando la cercanía de los implicados en el momento del suceso. Se destaca la importancia de esta información para comprender mejor lo ocurrido.