Corea del Norte realizó pruebas de misiles bajo la supervisión de Kim Jong-un, evaluando sistemas de lanzacohetes de 240 mm y un misil balístico táctico. También se probó la precisión de un proyectil de 155 mm.
Kim Jong-un afirmó que el país demostrará la modernización de sus armas de ataque de largo alcance, enfatizando que la política de autodefensa busca reforzar una capacidad ofensiva letal y destructiva. Los ensayos se llevaron a cabo el 25 de junio, coincidiendo con el inicio de la guerra de Corea.