En Buenos Aires, se han habilitado centros de acopio para recibir donaciones destinadas a Venezuela. A pesar de la magnitud de la catástrofe, que sorprendió a todos, la solidaridad se manifiesta en la recolección de insumos de primeros auxilios, considerados lo más importante en estos momentos.
Un testimonio conmovedor revela la angustia de no poder rescatar a dos sobrinos y su abuelo, atrapados en un edificio derrumbado. A pesar de la desesperación y la falta de recursos, la fortaleza del pueblo venezolano se mantiene, impulsando la esperanza de salir adelante y superar esta tragedia.