Se profundiza en el rol de Marianela en el caso Barrelier, a raíz de la declaración de Ludmila, quien afirma que Marianela escuchó gritos y consultó a Barrelier.
Se revela que Marianela envió un mensaje a Barrelier preguntando por los gritos y que este le respondió "borrá eso", tras lo cual Marianela borró el mensaje.
Se analiza cómo esta secuencia de eventos podría ser utilizada por la fiscalía para imputar a Marianela por encubrimiento, desvirtuando su coartada de no haber escuchado nada.
Se destaca la importancia de los mensajes de texto y las declaraciones de testigos para reconstruir los hechos y determinar la culpabilidad de los implicados.
Se menciona la estrategia de la fiscalía de utilizar estas pruebas para que los sospechosos queden "pegados" en sus mentiras.