Matías Córdoba, testigo en el caso Agostina y quien alquilaba la planta alta de la casa de Claudio Barrelier, declaró ante la justicia y rompió en llanto al relatar los hechos.
Córdoba se mudó a la planta alta de la casa de Barrelier en abril, compartiendo cocina y baño. Relató que el día del crimen, vio a Barrelier jugando a la Play Station y que no escuchó ruidos extraños. Sin embargo, su declaración presenta contradicciones con la de Marianela, quien afirmó que Barrelier no estaba en casa en ese momento.
La declaración de Córdoba también menciona la presencia de "Chapu" Faceta en la casa y detalla la dinámica familiar, incluyendo la presencia de la madre de Barrelier, Viviana. La justicia analiza estas declaraciones en el marco de la investigación por encubrimiento y posible ajuste de cuentas.