Se evalúa la gestión de Manuel Adorni como jefe de gabinete, considerándola un fracaso y un cargo que le quedó "grande". Se le critica por no haber sabido construir políticamente y por haberse transformado en un "secretario de Karina Milei".
Se menciona que, más allá de los problemas judiciales, su desempeño político fue deficiente. Se compara su rol con el de un vocero, destacando que fue más eficaz en esa función que como jefe de gabinete.
En caso de que Diego Santilli lo reemplace, se señala que sería un cambio de "carinista por carinista", ya que Santilli también estaría alineado verticalmente con Karina Milei.