La situación de Manuel Adorni en el gobierno de Javier Milei se torna cada vez más crítica. A pesar de que Milei ha expresado confianza en la honestidad de Adorni, la justicia avanza en la investigación de presuntos gastos irregulares, como la compra de videojuegos por miles de dólares utilizando tarjetas de crédito de subordinados.
El presidente Milei, de regreso en Argentina, se enfrenta a la difícil decisión de apartar a Adorni, especialmente ante la presión mediática y las pruebas que la justicia va filtrando. La coherencia del discurso presidencial se pone a prueba, ya que inicialmente defendió a Adorni mientras ahora se barajan escenarios de posible despido.