Manuel Adorni, a pesar de su cargo como Jefe de Gabinete, mantiene una profunda afición por los videojuegos y la colección de máquinas de arcade, incluyendo un flipper de "Arma Mortal 3". Esta pasión, que cultiva desde joven, se refleja en su deseo de tener un espacio de entretenimiento en su hogar.
Adorni, quien se describe a sí mismo como alguien que se siente incómodo en posiciones de poder tradicionales, encuentra en los videojuegos una forma de distensión. Su colección incluye computadoras antiguas y consolas, evidenciando una conexión con la cultura gamer que trasciende su rol institucional.