Abelardo de la Espriella ha sido proclamado presidente electo de Colombia, representando a la extrema derecha y siendo un firme admirador de Donald Trump. Su discurso se centra en la mano dura contra el narcotráfico y el crimen organizado, principal problema del país. Se anuncia que José Antonio Restrepo, exministro de Hacienda de Iván Duque, lo acompañará como vicepresidente.
Se anticipan políticas de derecha y un posible ajuste del gasto público, debido a la crisis fiscal y el déficit de 8 puntos del PIB heredados de la gestión anterior, que según los analistas, colocan al país al borde de una crisis hiperinflacionaria. La política de gasto social ambiciosa del gobierno de Petro habría desencadenado esta situación.
Colombia se perfila como un aliado estratégico de Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico latinoamericano, con una creciente presencia norteamericana esperada en el país, especialmente en zonas fronterizas controladas por el crimen organizado. Se menciona la necesidad de un llamado a la unidad nacional y un gobierno para todos, independientemente de su pensamiento político.