Se relatan experiencias de viajes donde se consumieron pastillas para dormir, con efectos inesperados y a veces contraproducentes.
Uno de los testimonios describe cómo la medicación no tuvo el efecto esperado y, en cambio, provocó desorientación y pérdida de memoria, llevando a la persona a actuar de forma inusual, como caminar en ropa interior sin darse cuenta.
Se menciona que el efecto de estas pastillas podía durar un día entero, alterando la percepción de la realidad y generando situaciones de confusión.