Las autoridades venezolanas continúan trabajando contra reloj en la búsqueda de personas atrapadas entre los escombros tras los potentes terremotos que azotaron el país. La magnitud de la emergencia es tal que se teme la posibilidad de réplicas aún mayores, manteniendo el estado de alerta elevado.
Se han registrado aproximadamente 136 réplicas, algunas de magnitud considerable, lo que genera una constante preocupación entre los equipos de rescate y la población. La ciudad de La Guaira, una de las más afectadas, sigue esperando la llegada de más rescatistas debido a la gran cantidad de personas atrapadas y la necesidad de atención médica para los heridos.
El gobierno de Venezuela, a través de Delcy Rodríguez, ha declarado zona de emergencia y desastre, solicitando desesperadamente ayuda externa. La falta de servicios básicos como electricidad, agua y telecomunicaciones en las zonas más afectadas dificulta las labores de rescate y la comunicación.