Venezolanos residentes en el exterior se organizan para recolectar donaciones destinadas a los damnificados por el terremoto en su país. Se establecieron centros de acopio en Doral, Inter Miami y el estadio NU para recibir alimentos y otros elementos esenciales.
La comunicación entre los venezolanos en el extranjero es difícil, pero el sentimiento predominante es de tristeza y frustración por la impotencia de no poder ayudar directamente a sus compatriotas afectados por la tragedia.