La urgencia de la ayuda humanitaria para Venezuela se hace palpable en Miami, donde voluntarios clasifican y preparan donaciones cruciales como medicinas, tiendas de campaña, palas y picos para remover escombros. Se enfatiza la necesidad de artículos específicos para las labores de rescate, dada la magnitud de la tragedia.
Se reitera el pedido de no enviar ropa, ya que hay suficiente, y se prioriza la donación de materiales que permitan salvar vidas. La organización impecable de los centros de acopio, como el de Global Empowerment Mission, facilita la logística para que la ayuda llegue lo más rápido posible a las zonas afectadas por el terremoto.