Residentes de Caracas relataron la experiencia de los devastadores terremotos que azotaron la ciudad, describiendo el pánico y la destrucción causada por los sismos.
Astrid Ramírez, de 40 años, describió cómo se escucharon gritos y la gente bajaba corriendo las escaleras. Coro Martínez, de 56 años, mencionó que todo en su apartamento se cayó y que nunca había vivido algo similar. María Romero, de 80 años, fue ayudada por la policía a salir de su casa, comparando el evento con el terremoto de 1967, pero calificándolo de peor.
Los testimonios coinciden en la intensidad de los movimientos telúricos, la caída de objetos y la evacuación masiva de edificios. La alerta temprana de terremotos en teléfonos celulares también fue mencionada como un factor que precedió al temblor más fuerte.