Las poblaciones ubicadas sobre terrenos blandos, como sedimentos, sufren mayores daños durante los terremotos debido a la amplificación de las vibraciones sísmicas.
No existe una relación directa entre la lejanía al epicentro y la magnitud de los daños; las zonas sobre terrenos blandos son las más afectadas independientemente de su proximidad al foco del sismo.
Se destaca que dos sismos ocurrieron en cuestión de segundos, y se menciona la posibilidad de réplicas en los días siguientes.