El periodista Sergio relata la experiencia de los terremotos en Venezuela, destacando la inusual duración de los sismos y la fuerza de las réplicas que azotaron durante la noche.
Describe cómo los dos terremotos consecutivos, con una diferencia de apenas 39 segundos, causaron un daño estructural significativo. La sacudida fue tan prolongada que los segundos de temblor se sintieron como minutos, generando pánico entre los habitantes.
Sergio menciona que la fuerza del movimiento, sumada a la duración, hizo que las estructuras fueran imposibles de resistir, provocando el colapso de edificios. La intensidad de las réplicas también generó gran preocupación y afectó el descanso de los ciudadanos.