El "doblete sísmico" que azotó Venezuela ha dejado una estela de destrucción. Dos movimientos telúricos, uno tras otro, colapsaron estructuras y generaron terror, horror y desesperación entre la población. Claudio narra la angustia de quienes luchaban por salvar sus vidas mientras los edificios se derrumbaban a su alrededor.
El segundo sismo, de mayor intensidad, fue el golpe de gracia para las estructuras ya debilitadas por el primero. Los especialistas advierten que las cifras oficiales de 188 muertos son preliminares y que la realidad podría ser mucho más devastadora a medida que avancen las horas.