La situaci\u00f3n en Venezuela tras los terremotos es de extrema complejidad, con miles de personas bajo los escombros y una notable falta de recursos y especialistas para el rescate. Las zonas m\u00e1s afectadas carecen de herramientas b\u00e1sicas como sierras para cortar escombros o perros de b\u00fasqueda, elementos cruciales en las primeras 72 horas tras una cat\u00e1strofe.
Se critica duramente la improvisaci\u00f3n de los equipos de emergencia, que llegan tarde o en n\u00fameros insuficientes. Los vecinos, ante la falta de ayuda oficial, se ven obligados a remover escombros con sus propias manos para intentar rescatar a sus familiares y compatriotas. La falta de preparaci\u00f3n y capacitaci\u00f3n ante un evento de esta magnitud, en una zona de falla geol\u00f3gica conocida, se califica como negligencia.
Mientras tanto, Estados Unidos anunci\u00f3 el despliegue de fuerzas militares y un paquete de ayuda de 150 millones de d\u00f3lares para apoyar las operaciones de rescate y facilitar el traslado de personal y suministros. El Departamento del Tesoro flexibiliz\u00f3 las sanciones contra Venezuela para permitir transacciones vinculadas a la ayuda humanitaria.