Un fuerte terremoto de 7.2 grados sacudió Venezuela, dejando al menos 165 personas fallecidas y más de mil heridos. La cifra oficial de fallecidos podría aumentar, ya que 10.000 personas se encuentran desconectadas de sus familiares tras los sismos y sus réplicas.
Las tareas de rescate se intensifican en las zonas más afectadas, como La Guaira, donde se reportan más de 60 edificios colapsados. Equipos de rescate de Estados Unidos, México, Latinoamérica y la ONU colaboran en las labores. La situación hospitalaria es crítica debido a la falta de inversión en el sistema de salud en los últimos 26 años.
Se reportan casos dramáticos como el del futbolista argentino Lucas Trejo, quien busca desesperadamente a su familia (su esposa Yanina y sus hijos Arón y Añoa) tras el derrumbe del edificio donde vivían en La Guaira.
La periodista Ángel López informa desde Venezuela sobre la escasez de servicios básicos como agua potable y electricidad en algunas zonas, además de la dificultad para comunicarse debido a la falta de señal telefónica. La población se abastece de alimentos y agua ante la incertidumbre.