Un devastador terremoto de 6.2 grados sacudió Caracas, Venezuela, seguido por otro de 6.8. Se reportan al menos seis estados afectados, con énfasis en la capital y La Guaira, donde varios edificios colapsaron.
Los sismos, ocurridos con 34 segundos de diferencia, han dejado miles de desaparecidos y una vasta destrucción, especialmente en zonas humildes y turísticas como La Guaira. Los esfuerzos de búsqueda se centran en escuchar posibles sobrevivientes entre los escombros, una carrera contra el tiempo.
Venezuela no está preparada para este tipo de fenómenos. El último gran terremoto data de 1967. La infraestructura del país, sumada al aislamiento y la crisis económica, dificultan la respuesta y la atención médica, con escasez de insumos y profesionales que han emigrado.
Se estima una alta probabilidad de entre 10.000 y 100.000 muertos, superando las cifras iniciales reportadas. Las autoridades trabajan en la búsqueda de sobrevivientes y la evaluación de daños, mientras la comunidad internacional comienza a ofrecer ayuda.