Un fuerte terremoto sacudió Venezuela, provocando la caída de edificios y escenas de devastación. Los testimonios relatan la intensidad del sismo y la rápida reacción de los habitantes para ponerse a salvo.
Se observan imágenes impactantes de edificios completamente desgarrados y otros con sus plantas superiores desprendidas, cayendo sobre las calles. La destrucción evoca una "zona de guerra", según describen los testigos.
La búsqueda desesperada de familiares se convirtió en una escena recurrente, con personas mostrando su angustia y temor ante la incertidumbre de la suerte de sus seres queridos. La reacción ante el sismo fue variada, desde la parálisis hasta la acción inmediata.
Afortunadamente, según el testimonio de Jair Pineda, su familia se encuentra bien y no tiene desaparecidos. Sin embargo, reportó que en el entorno laboral artístico y deportivo, algunos familiares de figuras públicas quedaron desaparecidos, aunque con el avance de las comunicaciones, han ido siendo localizados.