Se discute la gravedad de los daños en los edificios tras el terremoto en Venezuela y la importancia de contar con protocolos de acción rápida para rescatar a las personas atrapadas en los escombros. Se advierte sobre el riesgo de derrumbe de estructuras ya dañadas.
Se recomienda a la población permanecer en la calle, incluso si sus casas parecen estar en condiciones habitables, debido a la incertidumbre sobre la estabilidad de las construcciones. Se enfatiza la necesidad de organización y de no actuar de forma anárquica en situaciones de crisis para evitar agravar el problema.