La sesión en el Senado de la Nación fracasó debido a la falta de quórum, evidenciando una profunda crisis interna en la alianza gobernante. El oficialismo no logró reunir los 17 votos necesarios, lo que llevó a la suspensión del debate sobre proyectos clave, incluyendo la interpelación al vocero presidencial Manuel Adorni.
La caída de la sesión se atribuye a divisiones internas, particularmente entre Karina Milei y Patricia Bullrich, y a la resistencia de algunos senadores a defender a Adorni, cuya situación se complica tras declaraciones sobre evasión fiscal y omisión maliciosa en su declaración jurada. La oposición critica duramente la "interpretación torcida" del artículo 101 de la Constitución para evitar la interpelación.
En este contexto, el exsenador Esteban Bullrich renunció al PRO a través de una carta dirigida a Mauricio Macri, expresando su desencanto con las decisiones del partido y la "protección" a Adorni. La situación deja al gobierno en una posición de soledad política y pone en duda la continuidad de sus proyectos legislativos.