Si bien existen estudios en China que buscan predecir terremotos con días o semanas de antelación, esta tecnología es incipiente. Lo que sí se puede saber es la ubicación de las fallas activas, permitiendo la construcción antisísmica y la implementación de planes urbanos y de organización que reducen considerablemente la mortalidad.
Sin embargo, aún no existen herramientas para predecir la inminencia de un terremoto de gran magnitud. En zonas con conocimiento de fallas y construcción antisísmica, las muertes son menores en comparación con lugares donde no se aplican estas medidas.