Se analiza el costo de la vestimenta en Estados Unidos, destacando que históricamente ha sido más barata debido a la alta importación asiática.
Se menciona que la fabricación en China y Bangladesh, junto con las liquidaciones de temporada, contribuyen a los precios bajos.
En contraste, se señala que en Argentina el precio de la ropa ha sido históricamente muy caro, haciendo que la diferencia sea aún más notoria para los consumidores argentinos.