Se planteó la posibilidad de una distorsión en el sistema de competencia del Mundial, con el partido entre Austria y Argelia jugándose a la misma hora que Argentina.
Se recordó el polémico partido del Mundial 82 entre Austria y Alemania, donde se habría pactado un resultado para clasificar a ambos, perjudicando a Argelia.
Se especuló sobre los posibles cruces en la siguiente fase, indicando que Austria, de quedar segunda, jugaría contra España, y si quedaba tercera, contra Suiza. Se señaló que el incentivo podría ser quedar tercero en lugar de segundo.