Se detalló un plan alimentario completo para un día, comenzando con un desayuno a base de infusión, tostadas de arroz con queso blanco, huevo revuelto y tomates cherry, buscando saciedad y proteínas.
La media mañana incluyó un licuado "super detox" de frutas y verduras con alto contenido de fibra. El almuerzo consistió en una ensalada cocida, sopa, chauchas, zanahoria, choclo y una tarta de verduras o brócoli.
Se propuso una oblea de arroz bañada en chocolate para la merienda temprana y una tortita integral de verduras y queso blanco para la merienda/mate. La cena se compuso de sopa crema de espinacas y pescado sobre colchón de verduras, finalizando con gelatina de kiwi como postre.