El periodista José Luis Altuve comparte la difícil situación de su familia en Caracas tras los terremotos, quienes sufrieron daños estructurales en su edificio y tuvieron que ser reubicados temporalmente.
La impotencia de estar lejos y no poder ayudar directamente es palpable, sumada a la preocupación por la falta de información y la crítica situación de las infraestructuras en Venezuela. La solidaridad de la comunidad se manifiesta en la organización de centros de acopio y apoyo mutuo.
Se destaca la resiliencia del pueblo venezolano ante la adversidad, mientras se esperan noticias sobre la posibilidad de enviar ayuda humanitaria y la reapertura de los vuelos comerciales, actualmente cancelados.