Los partidos políticos argentinos, incluyendo el PRO, el radicalismo, La Libertad Avanza y el kirchnerismo, atraviesan internas y peleas internas que dificultan la agenda del gobierno.
La figura de Manuel Adorni, jefe de gabinete y ahora vocero presidencial, se ha convertido en un factor de discordia, especialmente en el PRO, donde su situación judicial y el respaldo del gobierno han generado tensiones.
La imposibilidad de sesionar en el Senado de la Nación se atribuye a estas disputas internas, que generan un "empantanamiento" de la agenda gubernamental y una crisis de los partidos tradicionales.