Se reflexiona sobre la preparación de los países en desarrollo ante catástrofes, mencionando que ningún país está completamente preparado, ni siquiera Turquía, que sufrió un devastador terremoto. Venezuela, como país con muchas carencias, se suma a esta realidad.
Se compara la situación con Argentina, donde también existen riesgos sísmicos pero la cultura de prevención y la infraestructura son diferentes. La falta de preparación ante eventos de esta magnitud es una constante en muchas naciones.