Se informa que la población en La Guaira, epicentro del desastre, se había incrementado notablemente debido a las celebraciones de San Juan, lo que podría explicar la gran cantidad de personas afectadas por el terremoto.
Las imágenes muestran un momento de absoluto descontrol y pánico durante el sismo, con personas corriendo y estructuras colapsando. La falta de preparación y educación ante este tipo de eventos se hace evidente en la reacción de la gente.