Una reconocida marca de lencería decidió no renovar el contrato con Jessica Sirio, quien ya no es la imagen de la empresa desde hace años. Los negocios de la marca están retirando la publicidad de ella de sus locales, considerándola un "pianta clientes".
Se especula sobre si su actual embarazo podría ser una estrategia para mejorar su imagen pública, aunque se aclara que esta es una cuestión personal y no directamente relacionada con la causa judicial por corrupción.