Nicolás, tras vender un departamento heredado, se acerca a Leiva Joyas para invertir en metales preciosos.
Se le presentan lingotes de oro de 24 quilates y monedas de 22 quilates, destacando su valor de inversión y la posibilidad de guardarlos en la joyería a través de una app.
Nicolás elige un lingote de 50 gramos y una moneda argentina, además de una moneda sudafricana, mostrando interés en la belleza de las piezas.