En San Felipe, Venezuela, se conservan las ruinas de la ciudad original, destruida por un fuerte terremoto en 1812. La ciudad actual creció alrededor de estas ruinas, un hecho que se enseña en las escuelas locales como parte de la historia de la ciudad, antes conocida como San Felipe el Fuerte.
Las ruinas incluyen restos de la antigua iglesia, el ayuntamiento, la cárcel y algunas casas, así como cruces en el suelo marcando el lugar donde quedaron atrapadas personas que no pudieron ser rescatadas. Estos vestigios son un recordatorio del poder destructivo de la naturaleza y la importancia de la historia geológica de la región.