La tragedia de Vargas en 1999, un devastador deslizamiento de lodo, es recordada como un antecedente de la vulnerabilidad de la región de La Guaira, ahora golpeada por terremotos.
Adriana Flores Márquez señala que la mala calidad de las construcciones, muchas de ellas provenientes de la "Misión Vivienda" de Hugo Chávez, sumada a la naturaleza sísmica de la zona, ha exacerbado los daños.
La falta de previsión y la ausencia de autoridades competentes en la gestión de desastres naturales son aspectos cruciales que han contribuido a la crítica situación actual, haciendo recaer la responsabilidad en el régimen venezolano.