La devastación en La Guaira, una de las zonas más afectadas por el doble terremoto en Venezuela, es impactante. Edificios reducidos a escombros, otros parcialmente derrumbados y tramos de la costa central repletos de escombros evidencian la magnitud del desastre. El fuerte impacto provocó la autoevacuación masiva de miles de ciudadanos y el colapso de las redes de telefonía e internet, dificultando las labores de rescate.
Las autoridades han decretado emergencia nacional y se informa sobre la interrupción de clases y problemas en el transporte público. La situación es calificada como catastrófica, con la posibilidad de que las réplicas continúen durante un año, algunas de ellas con magnitudes considerables que podrían equivaler a nuevos terremotos.