Se plantea la gravedad de la situación legal y social de Jessica Sirio y Carlos Insaurralde, sugiriendo que sus acciones podrían no tener vuelta atrás. Se compara el caso con el de José López, quien tampoco tuvo escapatoria tras ser descubierto con bolsos de dinero.
Se enfatiza la necesidad de un acompañamiento legal para ambos, ante la magnitud de las acusaciones y la condena pública, para evitar que la percepción de impunidad se generalice.