Jessica Sirio vive en un estado de pánico y angustia debido a las presiones y la extorsión que ha sufrido en relación con los videos.
Se menciona que ha recibido amenazas telefónicas y teme por su seguridad y la intervención en sus comunicaciones. Los dibujos recibidos y los controles policiales irregulares que denuncia aumentan su temor.
Se insiste en la existencia de más videos, que Diego Suárez habría visto, y que implicarían "delito" y "ostentación de Guita y otras prácticas".