Jessica Sirio se defiende de las acusaciones de complicidad, afirmando que su única preocupación es su hija y que los errores del pasado son parte de la vida. Asegura que se ha "movido y corrido a tiempo", lo que le da tranquilidad.
Evita hablar sobre su relación pasada con Clerici y el padre de su hija, centrándose en que él es un "excelente padre" y que el resto de su vida son "papel picado", procesos que irán sucediendo.