La justicia investiga una lujosa mansión de 6.000 metros cuadrados en San Vicente, perteneciente a una sociedad anónima de los hijos de Martín Insaurralde, que era utilizada por el exgobernador y Jessica Sirio.
Hubo consigna policial en el country, presuntamente para ahuyentar a la prensa. La casa cuenta con pileta con el escudo de Banfield, cancha de fútbol, gimnasio y otras comodidades.
La propiedad no está a nombre de Insaurralde ni de Sirio, sino de un testaferro. Se especula con una posible inspección ocular para determinar si el vestidor sufrió modificaciones.