En la organización Bellocampo, Chacao, Caracas, se ha establecido un cerco de seguridad debido a la delicada situación tras el terremoto. Dos edificios presentan daños graves y se reporta la posible extracción de cuerpos. La policía científica, el ejército y la Guardia Nacional están presentes, pero impera el hermetismo sobre lo ocurrido al interior de los edificios.
La falta de información clara es una constante en Venezuela, incluso en momentos de crisis como esta. Se teme que existan muchos casos similares en otras partes del país, y la población sigue a la espera de datos oficiales sobre el alcance total del desastre.