Se desata una fuerte discusión política en torno al Mundial de fútbol, donde periodistas como Cintia García, Majul y Kaba se enzarzan en un debate sobre la ideología y la "grieta" argentina.
Cintia García califica el mundial como "de mierda" y lo asocia a la falta de cultura de fútbol en el país anfitrión, además de criticar la ausencia de un gobierno peronista. Majul y Kaba la confrontan, defendiendo el disfrute del mundial por parte de la mayoría de los argentinos.
La controversia se extiende a la figura de Messi, a quien acusan de no estar al tanto de las peleas políticas. Se mencionan figuras internacionales como Infantino y Trump, y se critica la geopolítica del evento. La discusión se torna personal, con acusaciones mutuas y un tono muy elevado.