El geofísico Andrés Nonofrio explica que Venezuela se encuentra en una zona sísmica activa, lo que aumenta la probabilidad de terremotos de magnitud considerable. Señala que, si bien no se pueden predecir con exactitud, existen mapas de riesgo que identifican zonas propensas a estos eventos.
A diferencia de Japón, Venezuela no cuenta con un sistema de preparación sísmica tan avanzado, lo que agrava las consecuencias de los sismos. Nonofrio aclara que los terremotos en Japón y Venezuela corresponden a sistemas tectónicos distintos y no tienen relación entre sí. Además, descarta la posibilidad de un tsunami significativo, ya que el epicentro del terremoto no se originó en el mar y el movimiento de las placas fue principalmente vertical.