La garrafa de 10 kilos, esencial para 4 millones de hogares sin gas natural, ha experimentado un aumento desproporcionado en su precio, superando el 1500% en los últimos 29 meses de gobierno. Mientras la inflación general del INDEC se ubica en 300%, el precio de la garrafa pasó de 1.230 pesos en 2023 a 30.000 pesos en la actualidad.
El "Plan Hogar", que en 2020 cubría el 100% del costo de la garrafa, hoy solo subsidia 9.380 pesos de los 30.000. Además, los beneficiarios deben registrarse antes del 30 de junio y demostrar capacidad de pago, un requisito que excluye a muchos de los sectores más vulnerables.
La situación se agrava en el norte argentino, donde la garrafa puede alcanzar los 38.000 o incluso 50.000 pesos, y la falta de gas natural obliga a depender de este costoso suministro. La brecha entre el subsidio y el precio real de la garrafa evidencia la profunda crisis económica y la falta de previsión del gobierno.