Un futbolista reflexiona sobre las diferencias entre los jugadores de su época y los actuales, destacando la importancia del físico y los hábitos.
Señala que en su tiempo comían abundantemente, como milanesas y ravioles, y aún así rendían físicamente, incluso yendo a bailar después de los partidos.
Contrasta esto con la actualidad, donde los jugadores cuidan su alimentación y toman suplementos proteicos, pero él cree que si un jugador es bueno, se adapta a cualquier época.